miércoles, 21 de octubre de 2026

COLEGIO ANTIGUOS ALUMNOS LA SALLE DE SANTANDER. BARRIO PESQUERO. Parte 1

 21 OCTUBRE 2026

Primera parte: En torno a los orígenes del Colegio

La presencia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en Cantabria se inició en Isla (1881). A continuación fueron surgiendo Centros Escolares en Cóbreces (1882), Castro Urdiales y Anaz (1884), Terán, en el Valle de Cabuérniga (1887) y Los Corrales de Buelna (1890). Posteriormente, ya en el siglo XX, se establecieron en Santander (1901, Escuela del Círculo Católico o de San José), Riotuerto (1917), Santoña (1920) y, de nuevo en la capital de la provincia, Colegio La Salle (1940), San Martín (1945) y Nueva Montaña (1953).

En 1962, nace del tronco común lasaliano un nuevo y original establecimiento escolar, de manos de un puñado de entusiastas seguidores del carisma de La Salle, impregnados de nobles ideales, generosidad y un tesón inquebrantable, que les llevaría a superar obstáculos y dificultades hasta conseguir su buen propósito. De ello tratan  estas páginas.


1.- LA ESCUELA DEL CIRCULO CATÓLICO O DE SAN JOSÉ (1901-1940)

En efecto, en una sencilla y documentada crónica que se conserva en los Archivos de la Asociación de Antiguos Alumnos La Salle se lee:

“Fue idea de un grupo de antiguos alumnos la creación de una Escuela Primaria similar a aquella que durante cuarenta años existió en nuestra ciudad para las clases modestas y que un voraz incendio destruyó".

Más adelante añade el cronista:

"Bien pronto prendió esta idea entre los demás antiguos alumnos de la Escuela del Círculo, lo que dio lugar a la fundación de la "Comisión Pro Escuela", encargada de plasmarla en realidad".

D. Miguel Manso, celoso y emprendedor sacerdote, ligado desde niño a la Obra Lasaliana, fue elegido Presidente de la Comisión, que liderará con buen tino y decisión el proyecto hasta darlo pleno cumplimiento.

FOTO 1  D. Miguel Manso y D. Manuel Martínez Gómez, Presidente de la Asociación.

Al comenzar el nuevo siglo Santander pudo contar, al fin, con la primera escuela lasaliana. El P. Mendía, jesuita que dirigía el Círculo Católico de Obreros, acudió a los Hermanos para que regentaran la obra escolar. El local estaba situado en la calle de San José. La casa no era cómoda, pues carecía de patio, las clases se impartían en los pisos del inmueble, y en el bajo del edificio había salas de utilización variada, donde, finalmente, se asentó un salón de cine abierto al público.

 El 22 de noviembre de 1901 llegaron a Santander los primeros Hermanos: Joad Samuel, Elías y Diego de Cádiz. Las aulas del Círculo se poblaron bien pronto de niños. La inauguración de las actividades escolares tuvieron lugar el 25 de noviembre. Ilusionado por la fructífera labor desarrollada por los Hermanos, el señor obispo Sánchez de Castro, no tardó en ofrecerles una escuelita, denominada de San José, creada años atrás por la diócesis, sita en la vecina calle Pedrueca. Se aceptó. Desde entonces (1903) la Comunidad atendía dos centros escolares, hasta que en 1915 se fusionaron ambos, Círculo y San José.

FOTO 2. La Escuela del Círculo Católico

En la memoria de las familias que se beneficiaron de las labor de los Hermanos quedó un imperecedero recuerdo del buen H. Teodorico, que dirigió durante 25 años la Obra Escolar... En sus aulas recibió una primera educación, antes de ingresar en la Casa de Formación de Bujedo (Burgos), el niño Román Martínez (Augusto Andrés), nacido en la calle Cisneros de la ciudad; asimismo ejerció en este centro escolar su labor educativa como profesor y director el H. Cirilo Bertrán: ambos sufrieron el martirio en Turón (Asturias), durante la Revolución de Octubre de 1934. El Papa Juan Pablo II los canonizó, junto a sus otros compañeros de Comunidad, el 21 de noviembre de 1999.

 "Formar buenos ciudadanos y buenos cristianos" fue un objetivo tomado bien en serio por los discípulos de San Juan Bautista de La Salle. Llama ciertamente la atención el elevado número de vocaciones para la vida religiosa y el sacerdocio que este Centro Escolar aportó a la Iglesia en los cuarenta años de su existencia. La Escuela del Círculo Católico la regentaron los Hermanos hasta 1939. En 1940 tuvo lugar el anuncio oficial del cierre. La casa, vacía ya de escolares, desapareció del todo en el devastador incendio de febrero de 1941 que asoló Santander.

FOTO 3: Santos Hermanos Cirilo Bertrán y Román Martínez (Augusto Andrés).

Las familias, los exalumnos, la población pidieron la continuidad de los Hermanos en Santander. Ello decidió a los Superiores a abrir un nuevo Colegio en otra zona y la correspondiente escuela gratuita, como era por entonces tradición en España. Sin embargo, nunca llegó a existir esa escuela gratuita, si bien hubo planos diseñados al efecto. La apertura pronto de dos escuelas gratuitas en Santander (San Martín y Nueva Montaña), así como otros proyectos que no salieron adelante, satisficieron a los Superiores de la Congregación. Finalmente, con la colaboración de algunos particulares, los Hermanos adquirieron en 1940 la llamada "Quinta Hoppe", en El Alta (General Dávila y hoy Paseo de Altamira), propiedad del cónsul alemán afincado en la ciudad, Karl Hoppe. El H. Pablo María, último Director del Círculo, fue el negociador que hizo posible la adquisición del terreno. El chalet fue habilitado, de momento, como Colegio y vivienda de la Comunidad. Las clases se iniciaron el 2 de octubre de 1940, fiesta de los Santos Ángeles. La construcción del actual Colegio data de 1943 y su primer Director fue el H. Luciano Fernández.

FOTO 4: Alumnos y Profesores al final del curso 1940-41 (ante la entrada del chalet)


2.- LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUO ALUMNOS LA SALLE DE SANTANDER

La primera Asociación de Antiguos Alumnos en Cantabria surgió en 1920. Sus orígenes tienen que ver con una admirable realidad: la presencia en la región de tantos establecimientos escolares regentados por los Hermanos. Esa Asociación permaneció activa hasta 1931, en que se disolvió. En 1949, el reiterado deseo de fundar una nueva Asociación manifestado por los alumnos que habían culminado ya sus estudios en el Colegio La Salle vio pronto convertido su deseo en realidad. En noviembre de 1950, bajo la presidencia del Director del Colegio, H. Celestino Pedro, se celebró un encuentro de antiguos alumnos. Era la respuesta al primer llamamiento que se hacía desde 1933. Se constituyó una Junta Directiva interina, que redactó el nuevo reglamento de la Sociedad, inspirándose en los Estatutos de Asociaciones hermanas. Una nueva reunión el día 15 de enero de 1950 presentó el proyecto, que quedó aprobado como definitivo por la Asamblea. Acto seguido se procedió al nombramiento de la Junta Directiva, que quedó constituida por los señores Manuel Martínez Gómez (Presidente), Ángel Ubierna Núñez (Vicepresidente), Federico Toribio Ortega (Secretario), José Martínez Santoyo (Vicesecretario), Enrique Cabrillo Linares (Tesorero) y varios vocales (de Piedad, Cultura, Propaganda, Deportes). Se hizo un caluroso llamamiento a fin de que la Asociación lograra los ideales propios de la Obra Lasaliana. El exalumno y profesor del Seminario D. Liborio Ibáñez rezó un piadoso responso por los Hermanos y exalumnos fallecidos.

FOTO 5: La primera Junta Directiva de la Asociación. 1950

El 29 de mayo de 1951, los 35 alumnos que finalizaban sus estudios en el Colegio, ingresaban en bloque en la Asociación, como será tradición a partir de entonces y durante años. La mayoría de los asociados eran, en 1955, antiguos colegiales del Círculo Católico. En enfática carta abierta dirigida a los socios, el Presidente, D. Manuel Martínez, les instaba a ser miembros activos de la misma, que se volcaran en la labor evangelizadora y en la fidelidad a los valores cristianos (Revista Colegial Norte, abril 1955 ."¿Por qué formar parte de la Asociación?"). En el Congreso Internacional Lasaliano celebrado en Bruselas, en octubre de 1958, nació la Federación Internacional de Antiguos Alumnos La Salle. Antes de finalizar el año se constituía la Federación Nacional Española  y, en 1959, se incorporaba a la misma la Asociación La Salle de Santander.

En otro orden de cosas, en 1955 la Asociación La Salle de Santander constituía la llamada "Comisión Pro Escuela", para la creación, lo más pronto posible, de una Escuela Gratuita para los niños pobres en Santander, a cargo de los Antiguos Alumnos. Era una decidida apuesta de compromiso social. Dicha Comisión la presidía D. Miguel Manso, y con él, ilusionados especialmente en el proyecto, los asociados señores Lostal, San Juan, Torón, Saro y otros más (1).

Tras superar múltiples dificultades verán convertido su sueño en realidad, con la inauguración el 16 de julio de 1962 del Centro Escolar La Salle del Barrio Pesquero, lugar vinculado de antiguo a la acción catequística de los Hermanos y alumnos mayores del Colegio La Salle. Una noble y ardua tarea llevada a cabo con tesón y buen ánimo, impulsados por un ilusionado grupo de antiguos alumnos del Círculo Católico dirigidos por el emprendedor y celoso sacerdote D. Miguel Manso.

FOTO 6:  Catequesis en el Barrio Pesquero



3.- EL PROYECTO DE LA COMISIÓN "PRO ESCUELA"  DE LOS A.A. 

Desde la constitución de la Asociación de AA. se han vivido momentos de plenitud y entusiasmo y otros más bien grises y anodinos. ¿Cómo no destacar como hecho relevante de la Asociación la fundación del Colegio Antiguos Alumnos La Salle del Barrio Pesquero, en nuestros días, como luego se dirá, asociado al Colegio Diocesano Miguel Bravo, y bajo la titularidad del Obispado de Santander? Eso acaecerá en 1995.

           He aquí los nombres de quienes, con dedicación digna de encomio, constituyeron la “Comisión Pro Escuela”: Miguel Manso (presidente), Rudesindo Lostao (vicepresidente), H. Manuel Noguerol (Asesor), Ángel Saro (Secretario), Ramón Lavín (Tesorero), Julio Torón (vicesecretario), Manuel Ruiz (vicetesorero), Ramón Bohigas y Ramón San Juan (delegados de Propaganda) y hasta ocho vocales más.

Se especificaba que:

"con su valiosa colaboración, esta Comisión se ha propuesto dar término a la obra emprendida".

Al mismo tiempo se comunicaba a los asociados que se había abierto...

"una cuenta corriente a nombre de la Asociación de A.A. de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, Sección Pro Escuela, en el Banco de Santander y otras firmas bancarias donde poder hacer el ingreso o bien indicarnos si se prefería pagar el abono por mensualidades".

Y se acompañaba el correspondiente Boletín de Inscripción.

A partir de entonces fueron llegando a los asociados, puntualmente, circular tras circular, las informaciones pertinentes sobre la marcha de la propuesta aprobada y el proyecto escolar. Así, en mayo de 1955 se manifestaba que...

"nos empuja el calor y el entusiasmo visible en aquella reunión, que dejaban bien patente la supervivencia de aquellas añoradas aulas de la calle de San José, donde transcurrieron años inolvidables de nuestra niñez...De modo que todos debemos coadyuvar al logro de esa grandiosa obra, que tendrá un trascendental valor educativo y social...El sacrificio que se te pide es hacedero, asegurada por supuesto tu buena voluntad...Para ello se ha arbitrado una fórmula pensando en las posibilidades modestas de la mayoría de nosotros..."

Se establecían títulos fundacionales por valor de 500 pesetas, y se concretaba:

"Tú mismo fijarás la cuantía de tu aportación mensual... Porque considerábamos que  teníamos un compromiso moral con los niños de hoy y del mañana, nos hemos lanzado ardorosamente a esta empresa...Contando con la colaboración de todos, seguros estamos de que tú no nos defraudarás en la ilusión concebida".

FOTO 7: La primera Asociación de AA AA La Salle de Santander.

De las palabras se fue pasando a los hechos. Se establecieron los primeras contactos con Instituciones del Estado, de cara a su aportación oficial, y asimismo con determinados organismos oficiales locales y provinciales...

"También contamos con la generosa oferta de los beneméritos Hermanos, por boca de su Director, de prestación, con carácter gratuito, de los profesores que hagan falta para que sea factible la creación de la nueva escuela, trasunto fiel y mejorado de aquella otra que a nosotros nos cobijó...

En el mes de julio de 1955 comunicaba el Presidente de la Comisión, D. Miguel Manso: 

"hace dos meses que llevo mendigando entre vosotros para crear una escuela gratuita en favor de la niñez que sustituya a aquella otra de la calle San San José, tristemente desaparecida por el siniestro y de tan gratos recuerdos para nosotros...Es para mí un placer comprobar que estáis legítimamente orgullosos de la educación recibida de nuestros inolvidables maestros, los "Hermanos del babero", y deseáis para nuestros niños de hoy una escuela similar...Pronto será una realidad nuestra escuela. A 450 antiguos alumnos se eleva el número de los que han suscrito ya títulos fundacionales por valor de 500 ptas. Diariamente nuestras listas van aumentando con nuevos nombres de exalumnos nos falta tiempo para poder visitaros...Si queréis saber de más detalles, la Comisión Pro Escuela se reúne todos los lunes, de 8 a 10, en los locales que las Cofradías han puesto generosamente a nuestra disposición en San José 17,1º dcha...Por circulares y por la prensa os iremos informando del fruto de nuestras gestiones. También se buscó ayudas de determinadas empresas, organismos e instituciones locales y provinciales”


Efectivamente, así se siguió haciendo, dando cuenta de las dificultades y obstáculos que fueron surgiendo, superados con indeclinable tesón y buen ánimo. Al final de la carta circular aparecían por orden alfabético los nombres de los que en esos días habían suscrito su colaboración en títulos fundacionales. Los primeros pasos de la Comisión se encaminaron a lograr el terreno donde edificar la escuela. Se pusieron los ojos en varios lugares, desechados por resultar inadecuados para el fin que se precisaba, pues, aparte del terreno preciso para el edificio de la escuela, se necesitaba una pequeña parcela para patio de recreo. Fue este un momento particularmente difícil para la Comisión..."Nuestro sueño topaba con graves problemas difíciles de superar", quedó escrito.

FOTO 8: Colegio La Salle de Santander (Residencia de la Comunidad hacia 1955).

Hubo unos primeros contactos con la Dirección de Colegio La Salle de la ciudad. ¿Acaso podrían los Hermanos hacerse cargo de la labor docente del nuevo Centro Escolar soñado'?. Más aún, ¿estarían dispuestos a ceder un terreno, dentro de su propiedad para levantar allí la ansiada Escuela Gratuita impulsada por la Comisión Pro Escuela?. De momento parecía que ambas interrogantes podían tener un desenlace favorable para los miembros de la Comisión. De ello se hablaría durante unos meses, por entonces.

La Comisión seguía visitando uno a uno a los antiguos alumnos, en sus domicilios o lugares de trabajo, de cara a solicitar de cada uno de ellos la suscripción de títulos fundacionales. Era una penosa labor llevada a cabo por los miembros de la Comisión y, muy especialmente por el infatigable y querido Presidente, D. Miguel Manso.

"Casi todos los visitados respondieron magníficamente a nuestro llamamiento y suscribieron, al menos, uno de esos bonos... Hoy contamos con algo más de 500 títulos fundacionales, por valor de 500 ptas. cada uno..."Pero antes de proseguir con esa labor de captación de fondos era obligado contar legalmente con la cesión de un terreno donde construir la Escuela... Porque "sin esa previa cesión de suelo no era posible recabar ayuda del Estado, que suponía el 35% del importe global de las obras, calculado en unas 750.000 pts., así como tampoco se podían solicitar de otros organismos oficiales subvenciones que ya antes se nos había ofrecido".

Era, sin duda, una grave dificultad.

            Existía una importante razón para que la impaciencia de la Comisión se agravara. Con fecha 20 de abril se presentó al Excmo. Sr Gobernador Civil de la Provincia, Presidente de la Junta Provincial de Construcciones Escolares, una instancia en la que se exponía el Proyecto de Escuela y se solicitaba el 35% del Presupuesto estimado para la construcción del edificio destinado a Escuela Graduada de Niños con cinco secciones, de carácter privado... Nos comprometíamos a remitir el expediente correspondiente (planos, memoria, presupuesto, etc.), y como fecha máxima, la última decena del mes de octubre, pues de otro modo se perdería todo un año, hasta que nuevamente volviera a reunirse la Comisión Provincial de Construcciones Escolares, que es la que informa al Ministerio correspondiente sobre las instancias y proyectos recibidos dentro del período previsto hasta el 30 de octubre de cada año. Era absolutamente imprescindible a esta Comisión acometer con éxito esta condición sin la que no era posible seguir adelante.

FOTO 9: Casa Generalicia de Roma.

            Se produjeron varias entrevistas personales, hubo cruce de comunicaciones epistolares entre la Comisión Pro Escuela y los Superiores de los Hermanos: el Provincial del Distrito (H. Antonio), el H. Asistente General para España (H. Guillermo) e incluso  con el Superior General, que acabaron reflejando las dificultades y obstáculos que concluyeron con la paralización, por un tiempo, del proyecto de llevar a buen puerto la tan ansiada construcción de la Escuela por parte de la Asociación.

Se conservan en los Archivos de la Asociación de Antiguos Alumnos un manojo de comunicaciones escritas por parte de la Comisión Pro Escuela y los Superiores del Instituto de los Hermanos arriba citados. Van fechadas del 2 de octubre  de 1955 al 15 de mayo de 1956.

Esta última comunicación, firmada en Roma por el Provincial, H. Antonio y dirigida a D. Miguel Manso, Presidente de la Comisión fue concluyente. Se expresaba en estos términos:

  • "No cesaremos en nuestros deseos hasta que el dicho Colegio (La Salle) tenga una escuela gratuita.
  •  Habiéndose de construir la escuela en la propiedad del Colegio y habiéndola de  mantener él mismo, es de suma conveniencia que la iniciativa en cuanto a construcción la lleve el Colegio.

Comprendo la impaciencia de algún miembro de la Comisión...Nadie podrá dudar de nuestra sinceridad desde el momento en que el Colegio puede colmar esa ilusión (construcción  de la Escuela), resueltos los problemas más graves que tiene planteados y que han de ser la base para que nuestra esperanza produzca el fruto por todos apetecido...En ese momento, le dije noblemente, les pediríamos la colaboración que puedan prestar aunque sea menor que la presente, y entonces presentaríamos la Escuela Gratuita como la obra de todos nuestros sacrificios, incluyendo las renuncias que al presente nos piden los hechos citados y los que ellos nos dan a  entender.

Con el mejor recuerdo hacia V. y hacia cuantos componen la Comisión, quedo de todos afmo".

         Ciertamente, la Obra Lasaliana iba extendiéndose en estos años por toda España. No se contaba con suficientes Hermanos para cubrir todas las necesidades y se solicitaban nuevas aperturas de Centros Escolares Lasalianos... A comienzos de la década de los 50 los  Hermanos se habían establecido en Portugal (Oporto y Leiría). Santiago de Compostela, que contaba desde 1924 con la popular Escuela de La Inmaculada, estrenó el ansiado Colegio La Salle en 1953. En 1954 se abrió el vallisoletano Colegio Mayor La Salle. Una nueva Comunidad surgió en 1957 en  el barrio de Nueva Montaña, en Santander, aunque ya desde 1953 algunos Hermanos se desplazaban a esa Escuela desde el Colegio La Salle de la ciudad. Antes de cerrar esa década, nacía en Miranda de Ebro un Colegio patrocinado por la Empresa FEFASA (1959) y al año siguiente, en Portugal, el Colegio La Salle de Abrantes (1959). Los medios económicos no abundaban, y tampoco los humanos.

         Pero volvamos a los efectos que la comunicación del H. Provincial causó en los promotores de la Comisión Pro Escuela y, en conjunto, de los Asociados Lasalianos... La recepción de esta carta produjo cierta tristeza y decepción. No se esperaba tal desenlace. De ahí la Circular que se envió a los asociados a continuación:

 "A pesar de nuestros buenos deseos y generosa colaboración, la Escuela que proyectábamos no puede construirse por el momento. Esta Comisión, ante dificultades a nuestro juicio insuperables, se ve obligada a suspender sus gestiones y ha determinado que nuestro Presidente, D. Miguel Manso, celebre una Misa por nuestros difuntos el próximo domingo, día 10, a las doce, en la parroquia de San Francisco y, a continuación, en los locales de la planta baja de la citada iglesia, nos dará una amplia información de los trabajos realizados.

Es criterio de esta Comisión, si no piensas otra cosa mejor, la devolución total de tu valioso donativo. Por ello re rogamos asistas puntualmente a esta reunión y nos des tu conformidad. Al cesar esta Comisión, solamente nos resta daros las gracias más sinceras a cuantos depositasteis en nosotros vuestra confianza, y pedir también al Señor que bendiga a todos los amantes de la niñez".  

FOTO 10: La Iglesia de San Francisco de Santander.

El tiempo siguió discurriendo a su ritmo en estos años centrales del siglo, coincidiendo con acontecimientos relevantes de la vida eclesial, nacional e internacional. Así, la preparación y desarrollo del magno Concilio Vaticano II, que transformó hondamente la vida de la Iglesia, el Capítulo General de los Hermanos de 1966-67 y el memorable documento "El Hermano de las Escuelas Cristianas en el mundo actual", que tanto significaron en la Institución Lasaliana. En otro orden de cosas, la fundación de la ONU (1955), la creación del Mercado Común (1957), embrión de la futura Unión Europea de nuestros días, los procesos de Descolonización, los conflictos de la época de la Guerra Fría, ... el final del  aislamiento internacional de España y el ingreso en diversos Organismos supranacionales, etc., etc. 

            

             
                   FOTO 11: La Asamblea del Concilio Vaticano II (1962-1965) - La Asamblea de la ONU.

No había quedado en el olvido en la Asociación de Antiguos Alumnos la creación de una Escuela para la infancia necesitada, aquel noble empeño que habría de facilitar a miles de niños el acceso a una educación semejante a la que en sus años escolares habían ellos disfrutado en el Colegio de San José del Círculo Católico.  Durante un tiempo prolongado las crónicas de la Asociación enmudecen sobre el frustrado proyecto Pro Escuela. Pero por extraño que parezca, el rescoldo un día se avivó y los ánimos volvieron a enardecerse, ... y  se renovaron las ilusiones. Era posible abrir, al final, la escuela soñada. ¿Cómo sucedió?

           A primeros de abril de 1960 el Director General del Instituto Social de la Marina se dirigía al Sr. Obispo de Santander en estos términos.

"En contestación a su oficio de 18 de marzo último, al que acompañaba escrito del Gobernador Civil de la Provincia y certificación del Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Santander, dando su conformidad al proyecto de construcción de edificios sociales en el Poblado de Pescadores de Sotileza, de Maliaño, para la Obra del Apostolado del Mar, la Ponencia de Viviendas, en sesión celebrada el día 30 de marzo acordó dar su  conformidad a la cesión de los terrenos necesarios para la construcción de los edificios sociales aludidos, para lo que se procederá a la segregación de las tres parcelas correspondientes a los edificios señalados en el plano: clínica, escuelas, guardería infantil, residencia de profesores, gimnasio y talleres...En la Escritura pública se consigna la cláusula de rescisión de la cesión para el caso de que las obras no estén terminadas en el plazo de dos años,  a partir de la fecha de otorgamiento de la misma.

Lo que comunico para su conocimiento y efectos oportunos. Dios guarde a V. muchos años. Madrid, 5 de abril de 1960. El Director General Técnico. Firmado: Manuel de Arizmendi. Sr. Delegado Provincial de este Instituto en Santander. 

Lo que tengo el honor de trasladar a V.E. Rvdma. para conocimiento y fines que tenga a bien estimar.- Santander, a 8 de abril de 1960...El Delegado Provincial".

FOTO 12: En la bendición e inauguración de la Escuela (autoridades) el 16 de julio de 1962

Tres instituciones podían contar con terrenos públicos para levantar sus respectivos centros escolares: el Colegio del Obispado, el Colegio Hermanas Mercedarias y el Colegio AA La Salle.

Años después, el 15 de octubre de 1965, D. Javier Azagra, Vicario del Obispado de Santander y Presidente de las Obras Sociales del Barrio Pesquero, certificaba que:

"en el Barrio Pesquero, zona de Maliaño, los Antiguos Alumnos de los Hermanos de las Escuelas Cristianas han construido un grupo escolar, donde reciben enseñanza primaria los hijos de familias de este poblado desde el año 1962".

Se adjuntaba en esa comunicación la fotocopia del documento de abril de 1960 mencionado anteriormente, en el que consta la cesión gratuita de los terrenos hecha por el Instituto Social de las Marina a este Obispado de Santander para las obras sociales expresadas en dicho documento, entre los que se enumera el grupo escolar citado. Conseguido el terreno, había que solicitar del Ministerio de Educación la subvención prevista por la ley (35% de la inversión) para la construcción de la escuela.

Retrocedamos en el tiempo...

En noviembre de 1960, lograda ya la cesión del suelo para la edificación de la escuela, la Comisión Pro Escuela se ponía en contacto una vez más con los Asociados para comunicarles la grata nueva:

"El arquitecto (D. Alfonso de la Lastra) está ya ultimando el proyecto...Bien pronto podremos asistir a la colocación de la primera piedra. Esta primera piedra será todo un símbolo del fructífero coronamiento del tesón puesto en la obra de un numeroso grupo de condiscípulos. Nuestra escuela será un centro escolar de cuatro grados...El lugar es también un símbolo: hemos llegado a puerto. En el Poblado del Barrio Pesquero se levantará airoso de líneas nuestro edificio, que acogerá a los hijos de viejos condiscípulos y a otros muchos niños que hoy día carecen de facilidades de enseñanza y que no pueden remediar tan triste situación por falta de recursos...Otra vez nos hemos puesto en  línea de combate para una nueva campaña en pro de nuestra escuela y solicitar vuestra ayuda. La suscripción queda nuevamente abierta; sí, esa que suspendimos en su día por las causas de todos conocidas. Será un último esfuerzo...Y lo iniciaremos a partir de diciembre".

FOTO 13: Perspectiva del nuevo Colegio.


El 16 de julio de 1962 se inauguraba oficialmente el Pabellón de la Escuela La Salle del Barrio Pesquero. La obra se había llevado adelante gracias a la ilusión y empeño de los Antiguos Alumnos, ardua labor impulsada con firmeza y tesón por el celoso sacerdote y antiguo alumno D. Miguel Manso. El señor Obispo, D. Eugenio Beitia, se hizo presente en la inauguración... Cuatro maestros nacionales atenderán a comienzos del curso 1962-1963 a unos 150 escolares. Dos Hermanos se trasladará al nuevo Colegio dos veces por semana para impartir la clase de Religión.


** referencias:

para la redacción de este artículo han sido de gran interés y utilidad las diversas crónicas y anotaciones que miembros de la asociación fueron redactando a lo largo de los años transcurridos desde la fundación de la asociación de antiguos alumnos la salle de santander.

** Para los interesados, en el blog de los Antiguos Alumnos de Santander:

han ido apareciendo una serie de artículos de temática lasaliana que pueden ampliar algunos aspectos del asunto aquí tratado.

aalasallesantander.blogspot.com

·       Historia del Colegio La Salle de Santander

·       El Colegio del Círculo Católico (o de San José)

·       Los Hermanos Mártires de Turón

 

 N O T A (1)

                D. Miguel Manso nació en Santander en 1916 en el seno de una familia de condición modesta y firmes convicciones cristianas. Asistió durante cuatro cursos a las aulas del Colegio del Círculo Católico antes de ingresar en el Seminario diocesano de Corbán. De ahí pasó al Seminario de Comillas, donde completó su formación sacerdotal.

Ordenado sacerdote en 1940, fue párroco de Ontón. En la capital cántabra ejerció su misión como coadjutor de la iglesia de San Francisco. Entregado generosamente a Dios, sus atenciones preferentes fueron los niños, los enfermos, los necesitados...sin alharacas, con sencillez. Aunque en vida no le faltaron homenajes y reconocimientos...se encargó con celo particular de la catequesis parroquial, fue profesor de Religión en la Escuela de Comercio. Fundó la Cofradía del Descendimiento, de la que fue Consiliario.

Cuando los Antiguos Alumnos crearon la Asociación, él fue uno de sus más valiosos integrantes. Elegido Presidente de la Comisión "Pro Escuela" se convirtió en el líder inquieto, decidido y tenaz que no cejó en el empeño hasta llevarlo a cabo con éxito, apoyado por  un grupo de personas comprometidas. Estuvo asimismo vinculado durante muchos años a la Fundación "Obra de San Martín", al fallecer su antecesor y fundador de la misma, D. Daniel. González en 1942. Falleció en 1998. La Fundación Obra de San Martín le dedicó el Centro de Día de Nueva Montaña.