martes, 13 de agosto de 2019

HISTORIA DEL COLEGIO LA SALLE DE SANTANDER 2

13 AGOSTO 2019


Directorado del H. LEÓN (1952-1954)


El H. Celestino tuvo la despedida oficial de la Comunidad el 25 de agosto, no sin antes obsequiar a los Hermanos con un "paseo extraordinario" (Suances y Limpias). Dos días después salió para su nuevo destino en Burgos. El 1 de septiembre llegaba, al Colegio el H. León.



El H. León, Cecilio Díez Antolín (tal era su nombre "de pila"), había nacido en la localidad palentina de Villotilla en 1899. Adolescente aún, ingresó en el Noviciado Menor de los Hermanos en Bujedo. En febrero de 1915 recibió el hábito lasaliano y el nombre religioso de Cornelio León. Dotado de brillantes cualidades intelectuales, pronto se significó por su interés y facilidad para los idiomas modernos. Su primera Comunidad fue la modesta escuela vallisoletana de La Sagrada Familia, donde dio muestra de sus grandes cualidades docentes.

En 1923 pasó a formar parte del claustro del Colegio de Nuestra Señora de Lourdes, donde pasaría buena parte de su vida activa en varias etapas. En 1935 se licenció en Filosofía y Letras. Al año siguiente dio un nuevo paso en su formación, cursando el Segundo Noviciado en Roma, y regresando a continuación al Colegio de Lourdes, esta vez como subdirector. Luego, tras breve estancia en Palencia, será nombrado Director del Escolasticado de Bujedo, donde dará lo mejor de sí mismo en la formación los jóvenes Hermanos.

En 1946 los Superiores le encargaron la dirección del Colegio de Lourdes. De su creatividad emprendedora hablan alto los diferentes concursos y certámenes que creó bajo su mandato: Concurso de Canto en honor de Santa Cecilia (22 de noviembre) y de Declamación, honrando a Santo Tomás (7 de marzo). Acontecimiento relevante fue la Inauguración del Estadio La Salle, para la práctica del deporte y el atletismo, que pronto daría sus frutos en los Juegos Escolares Nacionales de comienzos de los 50.

Desempeñó asimismo un importante protagonismo con ocasión de los actos programados en el Tricentenario del nacimiento de San Juan Bautista de La Salle (1950-51), y más en concreto, las Jornadas Catequísticas Nacionales, celebradas en el Colegio vallisoletano. En 1952 los Superiores le encargaron la dirección del Colegio La Salle de Santander, donde sólo permaneció por espacio de dos años, pues a continuación fue nombrado director de una obra nueva: la Residencia Universitaria La Salle de Valladolid, luego Colegio Mayor La Salle..

Volvió más tarde a La Montaña santanderina como director de la Escuela de Los Corrales de Buelna...Tras una última y breve estancia en Valladolid, se retiró a la Residencia de Bujedo, donde falleció en 1963.



Cuando tomó posesión de su cargo en Santander, el H. León contaba, pues, con una larga trayectoria cargada de responsabilidades y en plena madurez, Tenía a la sazón 57 años. El Registro de la Comunidad nos recuerda los nombres de los 26 Hermanos que formaban la Comunidad (dos años después su número ascendía a 32). Era subdirector el H. Francisco Riveras y Prefecto el H. Heliodoro Valderrábano. En la plantilla, en la que primaban los jóvenes, había Hermanos vinculados al Colegio desde años atrás: Donato Arrieta, Javier, Camilo, Pedro González, Manuel Noguerol, Germán, Gabriel, Miguel, Leopoldo, Julián Seco, Cipriano, Julián Tejedor, Hilario, Benjamín, Eladio, ...

En los últimos días de agosto (1952), se fueron terminando las obras emprendidas al comienzo del verano (dormitorios y habitaciones de los internos mayores, revoque de la fachada exterior, etc.). Finalizaron también los cursillos de verano de los alumnos que se presentarían a exámenes extraordinarios. Y dejaron también el Colegio un grupo numeroso de Hermanos jóvenes que durante dos largos meses compatibilizaron el descanso con la formación permanente.

El día 10 de septiembre una noticia luctuosa llegaba desde Roma: el fallecimiento del H. Superior General Athanase-Emile. Unos días después tuvo lugar un solemne funeral oficiado por D. Francisco Pajares, con la asistencia de representantes de las diversas Comunidades religiosas establecidas en la ciudad y miembros de las Asociaciones de Antiguos Alumnos y Padres de Familia. 

El curso comenzaba en estos años a primeros de octubre. Siguiendo la tradición, tenía lugar en estas fechas el Retiro de los alumnos, impartido por el redentorista Padre Vélez. Los finalistas de PREU cruzaban la bahía hacia Pedreña para realizar en ambiente más recogido sus últimos Ejercicios como colegiales. En la fiesta del Pilar (y de la Hispanidad), la Schola Colegial solemnizó la Misa con selectas piezas de polifonía sagrada. "Por la tarde - escribe el cronista - hubo paseo pasado por agua y una película interesante en el Salón".


La Memoria Escolar de 1953-54 recoge datos curiosos: los internos superaban el centenar y provenían de lugares vecinos Miera o Torrelavega, por ejemplo, pero también de tierras más alejadas (Burgos, Valladolid o Bilbao) y aún más allá (se contabilizaban hasta una quincena de mexicanos, y también muchachos venidos de Cuba, Filipinas, etc. 



Había grupitos de cuatro hermanos de una misma familia, varones, por supuesto (Espina Tamargo, Gándara García-Moncó, Soutullo Pérez, Gómez Gómez, Rodríguez Campos, Barroso Mateu), cinco (Canales Canales, Martínez Aspiunza, Arredondo Díez, Rey Hoppe) e incluso seis (Cos Fernández). Hoy resulta impensable. Los alumnos finalistas de PREU eran 38, y los finalistas de Comercio, 11. En conjunto, el alumnado llegaba ya a los 677 alumnos al finalizar el curso escolar 1953-54.



La revista NORTE nació como una publicación bimensual bajo el mandato del H. León (abril-mayo de 1953). El último número - el 30 - cubrió el primer trimestre de 1963. En la  presentación del número 1 se expresaba el acierto del nombre de la revista y su significado:

"Debería ser el guía y el norte de educadores y educandos... Nace con el deseo de un ir su esfuerzo al que diariamente cumplen padres y maestros por lograr resultados positivos en la obra complejísima de educar".

Mantuvo secciones fijas: Editorial, Crónica, Vida espiritual y actividades apostólicas, Palestra Literaria, Deportes, Cuadro de Honor, Humor...No faltaban páginas dedicadas al Instituto lasaliano, a los Antiguos Alumnos y a acontecimientos relevantes de la vida colegial. Los número 15-16 recogían la Memoria Escolar del año 1955-56.

Habiendo constatado el nuevo Director H. León, en su estancia en Valladolid, los valores formativos de los certámenes de música y declamación, no dudó en implantarlos ahora en el Colegio de Santander. El 22 de noviembre de 1952, coincidiendo con la inauguración oficial del nuevo Salón Teatro, tuvo lugar el primer Concurso de Música en honor de Santa Cecilia. La Crónica Colegial y la Memoria Escolar de ese año se hicieron amplio eco de quienes formaron entonces la Presidencia y Jurado del certamen, los premios otorgados, fotografías... (blog AA: 16 de abril de 2019)

Otro tanto cabe decir del Concurso de Declamación en honor de Santo Tomás, celebrado en el Colegio por vez primera el 7 de marzo de 1953, con la relación de los alumnos premiados en el certamen (Blog AA. 13 de marzo de 2019).  La festividad religiosa quedaba en estos años convenientemente subrayada con la participación de colegiales en la solemne Eucaristía celebrada en la catedral por el señor Obispo Eguino y Trecu (6 de marzo de 1954)

Siguiendo la tónica de años anteriores, el Colegio seguía celebrando con ilusión la Jornada del DOMUND...

"Las clases han rivalizado en generosidad. Las 10.500 pts. recogidas son prueba fehaciente de ello" (Crónica, 18 de octubre de 1952)

El año escolar suele estar teñido de mil rutinas, de modo que se subraya cuanto se sale de lo común. A primeros de febrero de 1953 visitaba el Colegio el H. Visitador, Marcos Ramón.

"Su paso por las clases resulta siempre grato y su simpatía natural nos cautiva. ¡Al irse concedió una tarde de vacación!".

El cronista consigna puntualmente los efectos de una nevada el 8 de enero de 1953 que impidió la llegada de alumnos internos en la fecha señalada, el comienzo del segundo trimestre: Y vuelve al mismo tema, relatando que "el 15 de febrero cayó sobre la ciudad una fuerte nevada. En pocos minutos el patio, el parque y los jardines quedaron cubiertos de nieve...Pronto se organizaron batallas contra ingleses y franceses (sic)", o sea, juegos "a bolazo limpio". Asimismo, el 29 de enero de 1954 escribe: "un viento huracanado se desató sobre Santander, causando también en nuestro Colegio algunos destrozos, particularmente en la capilla". No se olvida de anotar que el 2 de diciembre (1953), tuvo lugar el llamado "paseo de disciplina", es decir, una tarde de vacación a disfrutar fuera de las aulas, si los grupos de alumnos habían conseguido acumular 50 vales. 

Según la costumbre de la época, el 11 de marzo - día de San León - se felicitaba y celebraba públicamente la onomástica del H. Director. A veces, la pluma del redactor se tiñe de luto: el 22 de diciembre fallecía el capellán D. Valentín Torre. Colegio y Comunidad vibraban al unísono. Es más, el cronista era a la par relator de los acontecimientos vividos por la Comunidad de Hermanos y los propios del centro escolar. Así, leemos en la Crónica de la Comunidad:

 "El 7 de julio de 1953, 120 Hermanos de Asturias y Santander comienzan en el Colegio los Ejercicios Espirituales, presididos por el H. Asistente y dirigidos por el P. Laburu, jesuita..." Y se reseñan otras noticias "de casa": "La Profesión Perpeta de los Hermanos Cipriano Víctor y Emiliano Camino ("Despedida del H. Ireneo Basiilio, subdirector, destinado a Roma para hacer el Segundo Noviciado" (28 de agosto de 1953)



Las referencias a los Antiguos Alumnos son constantes en las páginas que cubren la vida colegial. El 17 de mayo de 1953, un nutrido grupo de Antiguos Alumnos festejaba al Fundador de las Escuelas Cristianas con una solemne Misa cantada, comida fraterna en los locales del Colegio y un "reñido partido" de baloncesto entre alumnos y ex-alumnos lasalianos. Ataúlfo Argenta, que asistió de niño a las clases de los Hermanos en Castro Urdiales, recibió un sentido homenaje lasaliano en el Hotel Real, en el que  se le impuso la Insignia de Honor como AA, el 11 de agosto de 1953, año en que su actuación
como director de orquesta brilló a gran altura en los Festivales de Música de Santander”.
D. Pedro Cea, leemos en la Crónica de "Norte", deja sus estudios de Medicina en Madrid para ingresar en el seminario de Corbán".

El año 1954 había sido declarado Año Santo Mariano (a los cien años de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, por el Papa Pío IX).

"A su debido tiempo se constituyó en el Colegio el Comité del Año Santo Mariano. La apertura solemne del Año Mariano en el Colegio fue hecha personalmente por el señor obispo de la diócesis el siete de diciembre de 1953. Don José Eguino presidió en esa ocasión la imposición de insignias y medallas a los nuevos congregantes de la Inmaculada, y después de la devota ceremonia asistió al posterior acto cultural celebrado en el Salón de Actos del Colegio...

De modo exultante, el cronista de la Comunidad escribe el 8 de diciembre de 1953:

"Día de la Inmaculada. Las campanas del orbe católico proclaman la apertura del Año Santo Mariano. Los actos del día resultaron a gusto de todos. Toque de diana para los internos; misa cantada por el coro de profesores, juegos y competiciones, prácticas de aeromodelismo"...Y especifica también: "Acabada la misa se procedió a la bendición de la nueva estatua de San Juan Bautista de La Salle, que presidirá las ceremonias de nuestra capilla"

Como una de las actividades a destacar del Año Santo, la Congregación de la Inmaculada quiso poner de relieve el evento, convocando un Gran Concurso Mariano de carácter literario, con los temas, bases y premios correspondientes. Como expresión de devoción a su Patrona, los Congregantes mayores peregrinaron ese año a Covadonga, en tanto los del Niño Jesús - en cinco autobuses - lo hicieron al Santuario de la Bien Aparecida, en Marrón (mayo de 1954). La despedida del "mes de mayo o de las flores" revestía especial solemnidad.

"El capellán, D. José Luis Arce dedicó a los colegiales unas palabras de encendido calor mariano, especialmente dirigidas a los alumnos finalistas. Siguió la tradicional procesión por el jardín, patio y Paseo del Alta, para clausurarse finalmente el acto en la Capilla colegial".



En abril de 1954 nació en el Colegio la Cofradía de los Dolores, en la que se inscribieron inicialmente 50 colegiales.

"Portan sotana negra, capucha de raso blanco, cíngulo y guantes asimismo blancos. Perfectamente formados en filas, desfilan por las calles, acompañados de H. Director"

Con frecuencia salta a las crónicas de estos años la figura del Sr. Obispo. Por ejemplo, con ocasión de la confirmación de 210 colegiales el 23 de marzo de 1953 en la iglesia de la Consolación, o de la imposición de insignias a los jóvenes de Acción Católica (27 del mismo mes y año). No extrañe la importancia dada por el cronista de turno a la celebración en la Catedral de los 25 años de episcopado del prelado D. José Eguino. Asistieron al acto los alumnos de la Sección Mayor, con  sus profesores (19 de marzo de 1954)

Las primeras comuniones tenían lugar por entonces en el Colegio. El 14 de mayo de 1953 presidió la solemnidad de la Ascensión el abad mitrado de Cóbreces, Don Luis Yáñez. La Schola Cantorum del Colegio, dirigida por la hábil batuta del H, Emiliano, interpretó un selecto repertorio de música sacra. Una de las actividades más sentidas por los colegiales mayores era las labores de Catequesis en el Barrio Pesquero, dirigidos por los Hermanos Pablo y Luis. El día 4 de enero (1954), tuvo lugar en el Salón de Actos el acostumbrado agasajo anual a los 150 niños que asistían a dicha Catequesis.

La Salle estará presente en la ciudad de Santander con un nuevo centro escolar desde enero de 1953. A la inauguración asisten las autoridades de la Empresa patrocinadora "Nueva Montaña-Quijano", el H. Marcos Ramón, Provincial del Distrito, y los Hermanos de la Comunidad santanderina. Los primeros profesores del nuevo Centro Lasaliano fueron los Hermanos Donato y Leopoldo. Escribe ilusionado el cronista de la Comunidad:

"que el granito de mostaza crezca y se desarrolle  para que esas dos clases hoy inauguradas sean el anuncio de la Escuela de Aprendices que sueñan los empresarios y nuestros Superiores".



El H. León traía de Valladolid la experiencia de los éxitos deportivos colegiales alcanzados por el Lourdes en los Juegos Nacionales durante su directorado...Y quiso se participara también en dichas competiciones del año 1954. Los logros de nuestros colegiales a nivel provincial les llevaron a ser clasificados entre los 8 Colegios que habrían de competir en las instalaciones de la Ciudad Universitaria de Madrid los días 16 a 25 de abril de 1954. Una amplia crónica aparecida en la Revista Norte (abril-mayo de dicho año) relata con emoción las intervenciones de nuestros deportistas en las diferentes pruebas de atletismo, (carreras, salto, lanzamiento de disco, etc.) de los variados deportes (fútbol, baloncesto, balón-volea, pelota) y gimnasia educativa. 

El cronista se hizo eco de la cuidada organización de los Campeonatos, del exquisito trato recibido y de la confraternización de los lasalianos de Santander y Barcelona (Colegio Bonanova). A los abnegados entrenadores y alumnos acompañaron en esta circunstancia los Hermanos Manuel, Eladio y Julián.

No se olvida el cronista de señalar algunas efemérides de corte patriótico: el 1 de abril ("Día de la Victoria", celebrado con la correspondiente "lección patriótica" la conmemoración del "Dos de Mayo" (inicio de la Guerra de la Independencia), la Festividad del Pilar y Día de la Hispanidad (12 de octubre) y el llamado "Día del Dolor" (muerte del Fundador de Falange, el 20 de noviembre), que comportaban días de vacación escolar, al menos de. la tarde". 

El domingo, 23 de agosto de 1953, se re-inauguraba la catedral de Santander, restaurada de las ruinas que ocasionó el famoso incendio de febrero del 41.

"Su Excelencia el Jefe del Estado y su esposa, desembarcaron en el puerto, a bordo del Azor, para hacer su entrada en la catedral. El coro de profesores del Colegio, a instancias del coro catedralicio, prestó su colaboración en la ejecución de los cantos que por tal ceremonia se ejecutaron bajo la experta dirección del maestro Alegría".



Relevancia muy especial tenía la solemne distribución de premios de final de curso. Recogemos aquí la del 13 de junio de 1954, domingo, que tuvo lugar en el Teatro Pereda, a partir de las 11 de la mañana. Hubo programa a imprenta: Discurso inaugural, Velada Literaria, actuación del Coro de Cantores, nombramiento de notas y distribución de premios. El grupo de teatro puso en escena "Covadonga por María", drama en verso, de tres actos, compuesto por el P. Risco, jesuita, y musicalizado por el Maestro Vélez Camarero. Se clausuró el acto con el himno a la Virgen de Covadonga, cantado por los 500 alumnos premiados, acompañados por la Banda Municipal. Excelente broche de oro, muy aplaudido por el numeroso público asistente.

Y llega nuevamente el relevo en la dirección del Colegio. El H. León  había concluido su mandato en Santander. Breve, sin duda, pero entregado y eficiente. Los Superiores, sabedores de sus buenas aptitudes, le nombraron director de la Residencia Universitaria que este año se abría en Valladolid. La Comunidad le despidió agradecida, obsequiándole en la sobremesa (14 de agosto de 1954) con bellas canciones de la tierra. Días después se hacían públicos otros cambios en la nómina comunitaria: salía para el nuevo Colegio La Salle de Santiago de Compostela el H. Servando; el H. Josué, Subdirector, había sido nombrado director de la Sagrada Familia de Valladolid, y el H. Benjamín pasaba a formar parte del claustro de profesores de la Escuela de Magisterio de Bujedo. A su vez, llegaban al Colegio dos jóvenes escolásticos y los H. Julián Valmaseda y Miguel.

Todo estaba ya preparado para comenzar el nuevo curso escolar. Los alumnos de Primera Enseñanza iniciaban sus actividades escolares el 1 de septiembre. El resto del alumnado lo haría en los primeros días de octubre. En la apertura oficial del nuevo curso (5 de octubre), ocupaba la presidencia el nuevo Director, el H. Antonio García, llegado desde Los Corrales de Buelna. Permanecería en el cargo seis años igualmente fecundos.