martes, 13 de agosto de 2019

HISTORIA DEL COLEGIO LA SALLE DE SANTANDER 2

13 AGOSTO 2019


Directorado del H. LEÓN (1952-1954)


El H. Celestino tuvo la despedida oficial de la Comunidad el 25 de agosto, no sin antes obsequiar a los Hermanos con un "paseo extraordinario" (Suances y Limpias). Dos días después salió para su nuevo destino en Burgos. El 1 de septiembre llegaba, al Colegio el H. León.



El H. León, Cecilio Díez Antolín (tal era su nombre "de pila"), había nacido en la localidad palentina de Villotilla en 1899. Adolescente aún, ingresó en el Noviciado Menor de los Hermanos en Bujedo. En febrero de 1915 recibió el hábito lasaliano y el nombre religioso de Cornelio León. Dotado de brillantes cualidades intelectuales, pronto se significó por su interés y facilidad para los idiomas modernos. Su primera Comunidad fue la modesta escuela vallisoletana de La Sagrada Familia, donde dio muestra de sus grandes cualidades docentes.

En 1923 pasó a formar parte del claustro del Colegio de Nuestra Señora de Lourdes, donde pasaría buena parte de su vida activa en varias etapas. En 1935 se licenció en Filosofía y Letras. Al año siguiente dio un nuevo paso en su formación, cursando el Segundo Noviciado en Roma, y regresando a continuación al Colegio de Lourdes, esta vez como subdirector. Luego, tras breve estancia en Palencia, será nombrado Director del Escolasticado de Bujedo, donde dará lo mejor de sí mismo en la formación los jóvenes Hermanos.

En 1946 los Superiores le encargaron la dirección del Colegio de Lourdes. De su creatividad emprendedora hablan alto los diferentes concursos y certámenes que creó bajo su mandato: Concurso de Canto en honor de Santa Cecilia (22 de noviembre) y de Declamación, honrando a Santo Tomás (7 de marzo). Acontecimiento relevante fue la Inauguración del Estadio La Salle, para la práctica del deporte y el atletismo, que pronto daría sus frutos en los Juegos Escolares Nacionales de comienzos de los 50.

Desempeñó asimismo un importante protagonismo con ocasión de los actos programados en el Tricentenario del nacimiento de San Juan Bautista de La Salle (1950-51), y más en concreto, las Jornadas Catequísticas Nacionales, celebradas en el Colegio vallisoletano. En 1952 los Superiores le encargaron la dirección del Colegio La Salle de Santander, donde sólo permaneció por espacio de dos años, pues a continuación fue nombrado director de una obra nueva: la Residencia Universitaria La Salle de Valladolid, luego Colegio Mayor La Salle..

Volvió más tarde a La Montaña santanderina como director de la Escuela de Los Corrales de Buelna...Tras una última y breve estancia en Valladolid, se retiró a la Residencia de Bujedo, donde falleció en 1963.



Cuando tomó posesión de su cargo en Santander, el H. León contaba, pues, con una larga trayectoria cargada de responsabilidades y en plena madurez, Tenía a la sazón 57 años. El Registro de la Comunidad nos recuerda los nombres de los 26 Hermanos que formaban la Comunidad (dos años después su número ascendía a 32). Era subdirector el H. Francisco Riveras y Prefecto el H. Heliodoro Valderrábano. En la plantilla, en la que primaban los jóvenes, había Hermanos vinculados al Colegio desde años atrás: Donato Arrieta, Javier, Camilo, Pedro González, Manuel Noguerol, Germán, Gabriel, Miguel, Leopoldo, Julián Seco, Cipriano, Julián Tejedor, Hilario, Benjamín, Eladio, ...

En los últimos días de agosto (1952), se fueron terminando las obras emprendidas al comienzo del verano (dormitorios y habitaciones de los internos mayores, revoque de la fachada exterior, etc.). Finalizaron también los cursillos de verano de los alumnos que se presentarían a exámenes extraordinarios. Y dejaron también el Colegio un grupo numeroso de Hermanos jóvenes que durante dos largos meses compatibilizaron el descanso con la formación permanente.

El día 10 de septiembre una noticia luctuosa llegaba desde Roma: el fallecimiento del H. Superior General Athanase-Emile. Unos días después tuvo lugar un solemne funeral oficiado por D. Francisco Pajares, con la asistencia de representantes de las diversas Comunidades religiosas establecidas en la ciudad y miembros de las Asociaciones de Antiguos Alumnos y Padres de Familia. 

El curso comenzaba en estos años a primeros de octubre. Siguiendo la tradición, tenía lugar en estas fechas el Retiro de los alumnos, impartido por el redentorista Padre Vélez. Los finalistas de PREU cruzaban la bahía hacia Pedreña para realizar en ambiente más recogido sus últimos Ejercicios como colegiales. En la fiesta del Pilar (y de la Hispanidad), la Schola Colegial solemnizó la Misa con selectas piezas de polifonía sagrada. "Por la tarde - escribe el cronista - hubo paseo pasado por agua y una película interesante en el Salón".


La Memoria Escolar de 1953-54 recoge datos curiosos: los internos superaban el centenar y provenían de lugares vecinos Miera o Torrelavega, por ejemplo, pero también de tierras más alejadas (Burgos, Valladolid o Bilbao) y aún más allá (se contabilizaban hasta una quincena de mexicanos, y también muchachos venidos de Cuba, Filipinas, etc. 



Había grupitos de cuatro hermanos de una misma familia, varones, por supuesto (Espina Tamargo, Gándara García-Moncó, Soutullo Pérez, Gómez Gómez, Rodríguez Campos, Barroso Mateu), cinco (Canales Canales, Martínez Aspiunza, Arredondo Díez, Rey Hoppe) e incluso seis (Cos Fernández). Hoy resulta impensable. Los alumnos finalistas de PREU eran 38, y los finalistas de Comercio, 11. En conjunto, el alumnado llegaba ya a los 677 alumnos al finalizar el curso escolar 1953-54.



La revista NORTE nació como una publicación bimensual bajo el mandato del H. León (abril-mayo de 1953). El último número - el 30 - cubrió el primer trimestre de 1963. En la  presentación del número 1 se expresaba el acierto del nombre de la revista y su significado:

"Debería ser el guía y el norte de educadores y educandos... Nace con el deseo de un ir su esfuerzo al que diariamente cumplen padres y maestros por lograr resultados positivos en la obra complejísima de educar".

Mantuvo secciones fijas: Editorial, Crónica, Vida espiritual y actividades apostólicas, Palestra Literaria, Deportes, Cuadro de Honor, Humor...No faltaban páginas dedicadas al Instituto lasaliano, a los Antiguos Alumnos y a acontecimientos relevantes de la vida colegial. Los número 15-16 recogían la Memoria Escolar del año 1955-56.

Habiendo constatado el nuevo Director H. León, en su estancia en Valladolid, los valores formativos de los certámenes de música y declamación, no dudó en implantarlos ahora en el Colegio de Santander. El 22 de noviembre de 1952, coincidiendo con la inauguración oficial del nuevo Salón Teatro, tuvo lugar el primer Concurso de Música en honor de Santa Cecilia. La Crónica Colegial y la Memoria Escolar de ese año se hicieron amplio eco de quienes formaron entonces la Presidencia y Jurado del certamen, los premios otorgados, fotografías... (blog AA: 16 de abril de 2019)

Otro tanto cabe decir del Concurso de Declamación en honor de Santo Tomás, celebrado en el Colegio por vez primera el 7 de marzo de 1953, con la relación de los alumnos premiados en el certamen (Blog AA. 13 de marzo de 2019).  La festividad religiosa quedaba en estos años convenientemente subrayada con la participación de colegiales en la solemne Eucaristía celebrada en la catedral por el señor Obispo Eguino y Trecu (6 de marzo de 1954)

Siguiendo la tónica de años anteriores, el Colegio seguía celebrando con ilusión la Jornada del DOMUND...

"Las clases han rivalizado en generosidad. Las 10.500 pts. recogidas son prueba fehaciente de ello" (Crónica, 18 de octubre de 1952)

El año escolar suele estar teñido de mil rutinas, de modo que se subraya cuanto se sale de lo común. A primeros de febrero de 1953 visitaba el Colegio el H. Visitador, Marcos Ramón.

"Su paso por las clases resulta siempre grato y su simpatía natural nos cautiva. ¡Al irse concedió una tarde de vacación!".

El cronista consigna puntualmente los efectos de una nevada el 8 de enero de 1953 que impidió la llegada de alumnos internos en la fecha señalada, el comienzo del segundo trimestre: Y vuelve al mismo tema, relatando que "el 15 de febrero cayó sobre la ciudad una fuerte nevada. En pocos minutos el patio, el parque y los jardines quedaron cubiertos de nieve...Pronto se organizaron batallas contra ingleses y franceses (sic)", o sea, juegos "a bolazo limpio". Asimismo, el 29 de enero de 1954 escribe: "un viento huracanado se desató sobre Santander, causando también en nuestro Colegio algunos destrozos, particularmente en la capilla". No se olvida de anotar que el 2 de diciembre (1953), tuvo lugar el llamado "paseo de disciplina", es decir, una tarde de vacación a disfrutar fuera de las aulas, si los grupos de alumnos habían conseguido acumular 50 vales. 

Según la costumbre de la época, el 11 de marzo - día de San León - se felicitaba y celebraba públicamente la onomástica del H. Director. A veces, la pluma del redactor se tiñe de luto: el 22 de diciembre fallecía el capellán D. Valentín Torre. Colegio y Comunidad vibraban al unísono. Es más, el cronista era a la par relator de los acontecimientos vividos por la Comunidad de Hermanos y los propios del centro escolar. Así, leemos en la Crónica de la Comunidad:

 "El 7 de julio de 1953, 120 Hermanos de Asturias y Santander comienzan en el Colegio los Ejercicios Espirituales, presididos por el H. Asistente y dirigidos por el P. Laburu, jesuita..." Y se reseñan otras noticias "de casa": "La Profesión Perpeta de los Hermanos Cipriano Víctor y Emiliano Camino ("Despedida del H. Ireneo Basiilio, subdirector, destinado a Roma para hacer el Segundo Noviciado" (28 de agosto de 1953)



Las referencias a los Antiguos Alumnos son constantes en las páginas que cubren la vida colegial. El 17 de mayo de 1953, un nutrido grupo de Antiguos Alumnos festejaba al Fundador de las Escuelas Cristianas con una solemne Misa cantada, comida fraterna en los locales del Colegio y un "reñido partido" de baloncesto entre alumnos y ex-alumnos lasalianos. Ataúlfo Argenta, que asistió de niño a las clases de los Hermanos en Castro Urdiales, recibió un sentido homenaje lasaliano en el Hotel Real, en el que  se le impuso la Insignia de Honor como AA, el 11 de agosto de 1953, año en que su actuación
como director de orquesta brilló a gran altura en los Festivales de Música de Santander”.
D. Pedro Cea, leemos en la Crónica de "Norte", deja sus estudios de Medicina en Madrid para ingresar en el seminario de Corbán".

El año 1954 había sido declarado Año Santo Mariano (a los cien años de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, por el Papa Pío IX).

"A su debido tiempo se constituyó en el Colegio el Comité del Año Santo Mariano. La apertura solemne del Año Mariano en el Colegio fue hecha personalmente por el señor obispo de la diócesis el siete de diciembre de 1953. Don José Eguino presidió en esa ocasión la imposición de insignias y medallas a los nuevos congregantes de la Inmaculada, y después de la devota ceremonia asistió al posterior acto cultural celebrado en el Salón de Actos del Colegio...

De modo exultante, el cronista de la Comunidad escribe el 8 de diciembre de 1953:

"Día de la Inmaculada. Las campanas del orbe católico proclaman la apertura del Año Santo Mariano. Los actos del día resultaron a gusto de todos. Toque de diana para los internos; misa cantada por el coro de profesores, juegos y competiciones, prácticas de aeromodelismo"...Y especifica también: "Acabada la misa se procedió a la bendición de la nueva estatua de San Juan Bautista de La Salle, que presidirá las ceremonias de nuestra capilla"

Como una de las actividades a destacar del Año Santo, la Congregación de la Inmaculada quiso poner de relieve el evento, convocando un Gran Concurso Mariano de carácter literario, con los temas, bases y premios correspondientes. Como expresión de devoción a su Patrona, los Congregantes mayores peregrinaron ese año a Covadonga, en tanto los del Niño Jesús - en cinco autobuses - lo hicieron al Santuario de la Bien Aparecida, en Marrón (mayo de 1954). La despedida del "mes de mayo o de las flores" revestía especial solemnidad.

"El capellán, D. José Luis Arce dedicó a los colegiales unas palabras de encendido calor mariano, especialmente dirigidas a los alumnos finalistas. Siguió la tradicional procesión por el jardín, patio y Paseo del Alta, para clausurarse finalmente el acto en la Capilla colegial".



En abril de 1954 nació en el Colegio la Cofradía de los Dolores, en la que se inscribieron inicialmente 50 colegiales.

"Portan sotana negra, capucha de raso blanco, cíngulo y guantes asimismo blancos. Perfectamente formados en filas, desfilan por las calles, acompañados de H. Director"

Con frecuencia salta a las crónicas de estos años la figura del Sr. Obispo. Por ejemplo, con ocasión de la confirmación de 210 colegiales el 23 de marzo de 1953 en la iglesia de la Consolación, o de la imposición de insignias a los jóvenes de Acción Católica (27 del mismo mes y año). No extrañe la importancia dada por el cronista de turno a la celebración en la Catedral de los 25 años de episcopado del prelado D. José Eguino. Asistieron al acto los alumnos de la Sección Mayor, con  sus profesores (19 de marzo de 1954)

Las primeras comuniones tenían lugar por entonces en el Colegio. El 14 de mayo de 1953 presidió la solemnidad de la Ascensión el abad mitrado de Cóbreces, Don Luis Yáñez. La Schola Cantorum del Colegio, dirigida por la hábil batuta del H, Emiliano, interpretó un selecto repertorio de música sacra. Una de las actividades más sentidas por los colegiales mayores era las labores de Catequesis en el Barrio Pesquero, dirigidos por los Hermanos Pablo y Luis. El día 4 de enero (1954), tuvo lugar en el Salón de Actos el acostumbrado agasajo anual a los 150 niños que asistían a dicha Catequesis.

La Salle estará presente en la ciudad de Santander con un nuevo centro escolar desde enero de 1953. A la inauguración asisten las autoridades de la Empresa patrocinadora "Nueva Montaña-Quijano", el H. Marcos Ramón, Provincial del Distrito, y los Hermanos de la Comunidad santanderina. Los primeros profesores del nuevo Centro Lasaliano fueron los Hermanos Donato y Leopoldo. Escribe ilusionado el cronista de la Comunidad:

"que el granito de mostaza crezca y se desarrolle  para que esas dos clases hoy inauguradas sean el anuncio de la Escuela de Aprendices que sueñan los empresarios y nuestros Superiores".



El H. León traía de Valladolid la experiencia de los éxitos deportivos colegiales alcanzados por el Lourdes en los Juegos Nacionales durante su directorado...Y quiso se participara también en dichas competiciones del año 1954. Los logros de nuestros colegiales a nivel provincial les llevaron a ser clasificados entre los 8 Colegios que habrían de competir en las instalaciones de la Ciudad Universitaria de Madrid los días 16 a 25 de abril de 1954. Una amplia crónica aparecida en la Revista Norte (abril-mayo de dicho año) relata con emoción las intervenciones de nuestros deportistas en las diferentes pruebas de atletismo, (carreras, salto, lanzamiento de disco, etc.) de los variados deportes (fútbol, baloncesto, balón-volea, pelota) y gimnasia educativa. 

El cronista se hizo eco de la cuidada organización de los Campeonatos, del exquisito trato recibido y de la confraternización de los lasalianos de Santander y Barcelona (Colegio Bonanova). A los abnegados entrenadores y alumnos acompañaron en esta circunstancia los Hermanos Manuel, Eladio y Julián.

No se olvida el cronista de señalar algunas efemérides de corte patriótico: el 1 de abril ("Día de la Victoria", celebrado con la correspondiente "lección patriótica" la conmemoración del "Dos de Mayo" (inicio de la Guerra de la Independencia), la Festividad del Pilar y Día de la Hispanidad (12 de octubre) y el llamado "Día del Dolor" (muerte del Fundador de Falange, el 20 de noviembre), que comportaban días de vacación escolar, al menos de. la tarde". 

El domingo, 23 de agosto de 1953, se re-inauguraba la catedral de Santander, restaurada de las ruinas que ocasionó el famoso incendio de febrero del 41.

"Su Excelencia el Jefe del Estado y su esposa, desembarcaron en el puerto, a bordo del Azor, para hacer su entrada en la catedral. El coro de profesores del Colegio, a instancias del coro catedralicio, prestó su colaboración en la ejecución de los cantos que por tal ceremonia se ejecutaron bajo la experta dirección del maestro Alegría".



Relevancia muy especial tenía la solemne distribución de premios de final de curso. Recogemos aquí la del 13 de junio de 1954, domingo, que tuvo lugar en el Teatro Pereda, a partir de las 11 de la mañana. Hubo programa a imprenta: Discurso inaugural, Velada Literaria, actuación del Coro de Cantores, nombramiento de notas y distribución de premios. El grupo de teatro puso en escena "Covadonga por María", drama en verso, de tres actos, compuesto por el P. Risco, jesuita, y musicalizado por el Maestro Vélez Camarero. Se clausuró el acto con el himno a la Virgen de Covadonga, cantado por los 500 alumnos premiados, acompañados por la Banda Municipal. Excelente broche de oro, muy aplaudido por el numeroso público asistente.

Y llega nuevamente el relevo en la dirección del Colegio. El H. León  había concluido su mandato en Santander. Breve, sin duda, pero entregado y eficiente. Los Superiores, sabedores de sus buenas aptitudes, le nombraron director de la Residencia Universitaria que este año se abría en Valladolid. La Comunidad le despidió agradecida, obsequiándole en la sobremesa (14 de agosto de 1954) con bellas canciones de la tierra. Días después se hacían públicos otros cambios en la nómina comunitaria: salía para el nuevo Colegio La Salle de Santiago de Compostela el H. Servando; el H. Josué, Subdirector, había sido nombrado director de la Sagrada Familia de Valladolid, y el H. Benjamín pasaba a formar parte del claustro de profesores de la Escuela de Magisterio de Bujedo. A su vez, llegaban al Colegio dos jóvenes escolásticos y los H. Julián Valmaseda y Miguel.

Todo estaba ya preparado para comenzar el nuevo curso escolar. Los alumnos de Primera Enseñanza iniciaban sus actividades escolares el 1 de septiembre. El resto del alumnado lo haría en los primeros días de octubre. En la apertura oficial del nuevo curso (5 de octubre), ocupaba la presidencia el nuevo Director, el H. Antonio García, llegado desde Los Corrales de Buelna. Permanecería en el cargo seis años igualmente fecundos.


miércoles, 19 de junio de 2019

HISTORIA DEL COLEGIO LA SALLE DE SANTANDER

19 JUNIO 2019
 
EL H. CELESTINO PEDRO, DIRECTOR (1946-1952)


El H. Luciano Fernández, acabado su mandato como Director (1940-1946), salió para su nuevo destino en Portugal, donde discurriría la mayor parte de su larga vida posterior. Una doble página de la Memoria Escolar del curso 1946-1947 recogía su entretenida y curiosa despedida de la Comunidad Colegial, donde relataba minuciosamente las peripecias del viaje desde la Montaña a su llegada al país vecino.

El H.CELESTINO PEDRO (Niceto Santillana), nació en la localidad burgalesa de La Parte de Bureba en 1895. No había cumplido aún los 14 años cuando ingresó en el Noviciado Menor de Bujedo (Burgos). Tomó el hábito lasaliano en 1911. En 1913 lo tenemos ya como formador en dicha Casa hasta 1927, en que fue destinado al Colegio de Santoña (Institución Manzanedo), regresando a Bujedo como profesor del Escolasticado. En 1935 fue nombrado subdirector del Colegio Santiago Apóstol de Bilbao.

Al estallar la Guerra Civil estaba realizando los Ejercicios Espirituales anuales en Bujedo. Allí permaneció hasta que los "nacionales" entraron en Bilbao, regresando a esta ciudad como Director del Colegio. Iniciaba un  largo período de servicios a la Institución como director de sucesivos Centros escolares. 

En 1940 pasó a dirigir el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes (Valladolid, 1940 -1946), transcurridos los cuales ocuparía el mismo cargo en el Colegio La Salle de Santander (1946-1952), y luego en Burgos (1952-1955). Finalmente volvió a Valladolid (Colegio de la Sagrada Familia, 1955-1960). Llegado a la edad de jubilación, será destinado por los Superiores a cargos de menor responsabilidad. Pasó sus últimos años en la Residencia de Bujedo, donde falleció en 1987 a la edad de 92 años.


En la Dedicatoria de la Memoria Escolar del curso 1946-1947, junto a la foto del H. Director se lee:

 "Rvdo. H. Celestino Pedro, que con  mano segura guía el timón del Colegio y de cuya labor y acierto es ya una realidad el creciente auge que ha tomado el alumnado en este curso"


La Comunidad contaba al inicio de su directorado con 24 Hermanos. Como sucede prácticamente cada año en los Centros regidos por la Congregación, habrá altas y bajas en el profesorado. Así se constata en dicha Revista:

 "No sin pesar hemos sabido que han  sido trasladados  los HH. Enrique y José María a nuestro Colegio de Palencia; el H. Enrique Víctor, a Burgos; el H. Amancio, al Hispano de Valladolid; y los HH. Luis y Amadeo se encaminaron a nuestras Comunidades asturianas. También el H. Ambrosio se trasladó a Astorga, capital de La Maragatería. Antes de partir para las misiones americanas, vino a despedirse de sus discípulos el H. Eduardo, que estaba destinado al Perú. Para continuar la benemérita labor de los citados Hermanos, vinieron a reemplazarlos los siguientes: del Hispano, los Hermanos Pablo, Julián y Domingo; procedente de América, el H. Lorenzo; de Palencia, los HH. Venancio y Emiliano; de Braga, el H. Florencio; de Valladolid - Lourdes, los HH. Julián y Gregorio; de Galicia, el H. Javier, y del Escolasticado de Bujedo, el H. Damián. A todos deseamos grata estancia y fecundo apostolado en el nuevo campo de la viña del Señor". 

Había también profesores laicos contratados: Jesús Endériz, José Esteban Sáez de Adana, Juan José Arriola Cantonet y Juan José Pérez de la Torre, incansables y emprendedores impulsores de los Festivales de Gimnasia. Al comenzar ese curso escolar 1947-48, el alumnado ascendía ya a los 700. Los alumnos que cursaban entonces 7º de Bachillerato serían la primera promoción que se presentaría a las pruebas del Examen de Estado. En 1948 había más de sesenta alumnos internos, venidos de la variada geografía nacional e incluso de "allende los mares".

La inauguración del curso escolar se revestía de un ritual particular. Así se relata en la Crónica de 14 de octubre de 1951:

"El día 2 llegaron los internos. El 3 fue la apertura oficial del curso. Los peques, o sea, hasta segundo de Bachillerato, comienzan los Ejercicios Espirituales acostumbrados. Durante tres días consecutivos escuchan con atención las amenas e instructivas pláticas del P. Sánchez, S.J., así como las exhortaciones del H. Director y profesores. Los alumnos de 6º se encierran en el Hotel Roma para practicar también tres días de Ejercicios, pero cerrados. Las demás  clases de mayores lo hacen en el mismo Colegio, y tanto unos como otros los clausuran el día del Pilar".


 El cronista recoge la noticia de los Ejercicios Espirituales que los alumnos de 7º y de Técnica Comercial practican en las dependencias del Seminario de Corbán. El predicador fue, en esa ocasión, D. Juan Antonio del Val, más tarde obispo de Santander.

En la Crónica de la Comunidad (septiembre de 1948) se indica el horario que se seguía entonces: 
                   9.00  Misa
                   9.30 a 12.00  Clases
                  15.00 a 17.45 Clases
                  17.45  Santo Rosario
"Los jueves - se consigna - asueto todo el día".

Los vecinos Campos de Miramar (hoy emplazamiento del Instituto Pereda) eran por entonces escenario donde los colegiales practicaban juegos y deportes.

Al hilo del devenir cotidiano se van recordando puntualmente las visitas de personalidades al Colegio: el H. Athanase-Emile, días después de ser elegido Superior General  en Roma (mayo de 1946), acontecimiento subrayado en nuestra pequeña historia. En enero de 1948 es El H. Asistente Guillermo Félix el que visita el Colegio; venía acompañado del H. Visitador y del H. Director de Los Corrales:

 "se congregó todo el Colegio en el Salón para rendir el debido homenaje al H. Asistente, cuya presencia entre nosotros había anunciado ya la prensa local. Hecha la presentación por el H. Director, el alumno de párvulos Luisito Marquina le ofreció en nombre de todos los estudiantes un magnífico ramillete de frescas y vistosas flores. Acto seguido, el H. Asistente contestó con galano y elocuente discurso a las felicitaciones y bienvenidas que le habían dado".

El 20 de mayo es el Sr. Obispo Eguino y Trecu el que cumplimenta la visita pastoral. En el Salón -Teatro dirigió unas animosas palabras al alumnado... El H. Visitador Provincial, Carlos Borromeo, visitaba anualmente el Colegio, y así consta su llegada al Colegio en
febrero de 1952, acompañado del Inspector del Distrito H. Laureano, antiguo profesor del Colegio. Se les hizo una amable despedida en la escalinata del patio. El 31 de octubre de 1948 se había anotado la visita al Colegio del historiador del Instituto Georges Rigault.

El H. José Couselo ejercía en estos años de "reclutador de vocaciones". Así lo recoge el cronista en su escrito del 17 de febrero de 1950 con cierta retórica:

 "El H. Ambrosio Bernardo (tal era su nombre de religioso lasaliano) se presentó en este día para enterarse más de cerca del entusiasmo y buena marcha de la Obra de San Juan Bautista de La Salle y al mismo tiempo para echar el anzuelo por si algún  pez saliera" (sic)


A comienzos de enero de 1952 visitó nuevamente el Colegio el H. Provincial, acompañado en esta ocasión del arquitecto Pedro Ispízua (1) y el contratista de la obra Francisco Revilla. En abril de 1952 volvía de nuevo el prestigioso arquitecto vizcaíno, interesándose por la marcha de las obras, prevista su terminación para el verano y activadas ya. Entre ella, el "Aula Dei" o nueva capilla colegial, y dormitorios y habitaciones para el internado.

Se recogen también noticias "de casa": La onomástica del H. Director era día de fiesta en que no faltaba la entonces clásica carrera ciclista y el disputado partido de fútbol en los campos de Miramar (12 de abril de 1947). Eran tiempos en que se envolvía la figura del H. Director de un cierto aire "paternal". Leemos años después:

"se felicitó al H. Director recibiéndose de su mano algunos dulces, juntamente con las notas del trimestre. Al día siguiente comenzaban las vacaciones de la Semana Santa".

El día 1 de octubre regresaba al Colegio el H. Manuel Noguerol, que acababa de licenciarse en Ciencias Químicas en Santiago de Compostela. Hay cursillos para los Hermanos en los meses de julio y agosto para los alumnos que lo necesitaban...Y en 1952 nos sorprende la noticia de que la Comunidad ha asistido a la proyección en uno de los cines de la ciudad de la película "El Maestro". Y poco después, también a la película "Nuestra Señora de Fátima". ¡Estábamos en los primeros cincuenta! 

Los escolares de estos años no olvidan las celebraciones de los Beatos de la Congregación: H. Salomón, asesinado en septiembre de 1793 en París, y el H. Benildo, elevado a los altares en 1948, ambos posteriormente canonizados (2). El 30 de noviembre de este año se bendecía la bella imagen de la Virgen colocada en la capilla colegial, fruto de los donativos de las familias de los escolares. En la Semana Santa  desfilaba por las calles de la ciudad la Cofradía de la Dolorosa, en la que participaban alumnos del Colegio, portando su hábito propio. Y como era común por esos años, muestras de piedad mariana se repetían en la Novena de La Inmaculada y en el "mes de las flores"(con un acento especial el último día de mes).

No faltan anotaciones de reglamentos un tanto recargados de actos de piedad para nuestra sensibilidad espiritual de hoy. Se refiere, claro está a la vida interna de la Comunidad de Hermanos, pero también, en ocasiones, a los propios escolares. La crónica de la Comunidad así lo recoge muy explícitamente (30 de diciembre de 1951). Lo propio acontece en los días de la Semana Santa, con  mayor intensidad si cabe en el llamado Triduo Sacro. Pero una vida sana se expresaba asimismo con salidas culturales y de convivencia comunitarias. Son los paseos que les lleva a visitar Villacarriedo el lunes de Pascua de 1950, Santillana y las cuevas de Altamira en junio de1948, o La Pasiega y El Castillo en abril de1952. También los colegiales de menor edad salían en excursiones - de un solo día - por la provincia -, y los mayores, a veces, fuera de ella. Así, en tren salió rumbo a San Vicente de La Barquera "todo el Colegio" el 1º de mayo de 1948. "El entusiasmo desbordó  todo el día" resumió el cronista.

En  otro orden de cosas, en mayo de 1952 partían para Barcelona, para hacerse presentes en el Congreso Eucarístico Internacional, el H. Subdirector de la Comunidad y cinco colegiales.

 La campaña del Domund era vivida con intensidad cada año. No se olvida el cronista de recordar el singular acontecimiento del año Santo de 1950, en que Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de Nuestra Señora: el Colegio se sumó devotamente a la concentración que tuvo lugar en la Plaza de las Atarazanas, como homenaje mariano de la ciudad (1 de noviembre de 1950). 


Siguiendo una práctica anterior, continuaban los alumnos mayores impartiendo la catequesis en el Barrio Pesquero. ¡Qué emotiva y detallada crónica recoge en dos páginas la Memoria Escolar de 1949-50. Termina así:

 "no dudamos que el Señor bendecirá a estos celosos catequistas que han sabido sacrificar las mañanas del domingo por entregarse a la apostólica obra de enseñar al que no sabe".

Una relevancia especial en sus reseñas de cada año prestaban las Memorias Escolares al deporte colegial y festivales de Gimnasia, a las actividades culturales (funciones de teatro y musicales), así como a las diversas agrupaciones colegiales: la Asociación de Antiguos Alumnos, la Asociación Católica de Padres de Familia, y a los variados grupos religioso: las Congregaciones del Santísimo Niño Jesús y de la Congregación Mariana,

 la Acción Católica, cada una de ellas con su propia estructura organizativa, sus objetivos específicos, sus actividades propias, su proyección en la vida colegial o fuera de ella.


Con solemnidad especial se celebraban en el Colegio las primeras comuniones del alumnado. La Crónica del 25 de mayo de 1948 da fe de los actos de la jornada de la Ascensión, fecha en que entonces se celebraban. De cuando en cuando las crónicas se tiñen de luto: El 16 de abril celebró el capellán del Colegio, D. Servando Jiménez, sus Bodas de Oro sacerdotales. Poco después, en septiembre, fallecía.


 La Asociación Católica de Padres de Familia celebraba en el Colegio sus Asambleas. En la Memoria Escolar de 1946-47 podemos leer un amplio relato de actividades. Así, en el mes de marzo, hubo Conferencias organizadas por ellos en el Salón de Actos del Ateneo, a cargo de D. José María Hueso, Secretario de la Confederación Nacional de Padres de Familia (día 21), D. José Pemartín, ex Director de Enseñanzas Medias (día 22). En este día presidió el acto el Sr. Obispo de la ciudad, D. José Eguino y Trecu.

La crónica del 20 de marzo de 1949 relataba la jornada vivida por los asociados. Participación en la Eucaristía del día. En el Salón de Actos, un denso programa: saludo del Presidente y lectura del Acta anterior. Memoria de los cursos 1947-48 y 1948-49. Aprobación de cuentas. Renovación de cargos. Alocución del H, Director. Ruegos y preguntas.. Siguió el "lunch" y la pertinente sesión de fotografías de los asistentes. 

Con cierto adelanto a lo que será común años más tarde, se venían celebrando, organizadas por la Asociación de Padres, conferencias de orientación a los alumnos finalista de 7º curso para la elección de carrera. Eran charlas a cargo de personalidades de la ciudad. Tenían lugar a lo largo del tercer trimestre. Sr. Fuentes Pila ("La familia y el joven ante la vocación social y profesional"), D. Rafael Vega Lamera ("La carrera de abogado. Misión y orientaciones").  D. Manuel G. Cortines ("La carrera de abogado"). D. Agustín Martín Pelayo (" La vocación sacerdotal y religiosa"). Dr. Morales ("La carrera de médico").

 La Asociación de Antiguos Alumnos celebró el 22 de abril de 1951 una excursión significativa a Castro Urdiales, acompañados de su asesor, el H. Josué. Se les recibió con las mayores muestras de cariño. Gracias al entusiasmo de D. Antonio Ibáñez, también ellos contaban con una viva y diligente Asociación, pese a que desde 1924 los Hermanos habían abandonado la villa, tras 40 años de eficaz y añorada presencia.

En enero de 1950 surgía la Sociedad Recreativa La Salle, cuyo objetivo era la realización de actividades culturales. En el verano de 1950, los colegiales participaban en un Campamento de Verano, bajo la dirección del Frente de Juventudes. El año anterior (6 de abril de 1949), se había creado en el Colegio la “Centuria Covadonga", con la asistencia del Gobernador Civil... 

Al finalizar el primer trimestre y, sobre todo, al terminar el curso, tenía lugar un acontecimiento singular en la vida colegial, coincidiendo con la entrega de notas y otros reconocimientos. Podía tener lugar en el propio Colegio o en alguno de los Teatros de la ciudad. Así, el magnífico Festival Artístico celebrado en el Teatro Pereda, a las 11 de la mañana, un frío 17 diciembre de 1950. Se atuvo al siguiente programa: 

-  Ofrenda, por el presidente de los Jóvenes de Acción Católica, Ramón Pérez Maura.
-  Actuación del Orfeón La Salle, dirigido por el H. Josué, 
-  Interpretación colegial de la zarzuela "Nabal, el pastor de Belén"

Tras una breve pausa, volvió a abrirse el telón, con la presidencia del acto. Se procedió a entregar las calificaciones y diplomas a los alumnos  más aplicados de cada clase (Si el Festival era al finalizar el curso, además de la entrega de las calificaciones se premiaba a los más destacados en ciertas áreas: Excelencia, Religión y Asistencia). Terminó el acto con unas palabras del Director, felicitando a los asistentes por las ya próximas Navidades.


Por supuesto, particular relieve revestían los festivales de Educación Física, con la sana confrontación entre "rojos y azules". Reza así la crónica de esa jornada 2 de mayo de 1952:

"por la mañana hubo vacación para preparar mejor el Gran Festival de Gimnasia. A las 4, comenzaron  a afluir a los patios colegiales una numerosa asistencia de alegres espectadores. A las 5 en punto comenzaron los primeros números del programa: el desfile de los escolares, el Himno del Colegio, y la formación del escudo deportivo...Como remate se dibujó con los participantes una gran custodia, entonándose al mismo tiempo el Himno del Congreso Eucarístico de Barcelona. Este año ganó el Festival el "bando de los azules" (3)

En 1952 se consigna una estimada novedad que proseguirá su trayectoria durante años: las charlas de formación cinematográfica y la consiguiente proyección de películas de lo que empezaba a llamarse ya entonces "sesiones de cineforum". El 7 de marzo, festividad de Santo Tomás de Aquino, se lee en la crónica:

"hubo Misa y Comunión, y luego se procedió a realizar una encuesta sobre cine a los alumnos mayores" (los resultados de la misma fueron hechos públicos con posterioridad). Hubo diversas competiciones deportivas por la mañana, y a la tarde, la consabida proyección de cine”.

Algunas anotaciones resultan entrañables al lector de hoy:

"el 18 de febrero, se suspendieron las clases por orden ministerial, debido a la presencia de una enfermedad contagiosa".

O el recuerdo de hechos que al cornista le emocionaron, por lo insólito:

 "el 21 de febrero el patio colegial se vistió de blanco. La mayor parte del día estuvo nevando, y muy copiosamente".

Las Fiestas Jubilares de San Juan Bautista de La Salle (a los 300 años de su nacimiento en Reims) tuvieron desde un principio particular solemnidad en el Colegio (4). Se constituyó la correspondiente Junta de Honor, formada por autoridades civiles, militares y religiosas, así como de representantes de Padres de Familia y Antiguos Alumnos.

Hubo una esmerada programación cuyos actos, quedaron recogidos detalladamente en las Memorias Escolares y Crónicas de la Comunidad de los años 1949-50 y 1950-51. Se multiplicaron los actos de corte académico y cultural, entrelazados con los religiosos y deportivos, tanto para la Comunidad Religiosa y Colegial, como para las Asociaciones de Padres de Alumnos y Antiguos Alumnos, No podía faltar el homenaje del Magisterio de la ciudad a su recién nombrado Patrón (Breve "Quod ait")

En la primavera hubo en ambos cursos escolares sendos ciclos de conferencias. En 1950, a cargo de D. José Luis López de Ricondo ("Semblanza de los Hermanos, a imitación de su Fundador, San Juan Bautista de La Salle”), D. Miguel Manso (“San Juan Bautista de La Salle y su devoción  a la Virgen") y D. Emiliano García Barriuso ("Los principios básicos de una formación  integral,  según San Juan Bautista de La Salle"). En 1951, el Magisterio de la ciudad honró a La Salle, interviniendo los señores García Barriuso y Valentín Torre. En el cine Alameda, invitado por la Asociación de Padres el conferenciante fue el catedrático de la Universidad Central de Madrid, D. Manuel Ferrándis.

En el mes de mayo de 1950 se celebró, al gusto de los tiempos, el consabido Triduo en honor del Santo, con las predicaciones de D. Enrique de Cabo, D. Francisco Pajares y el P. Augusto de la Inmaculada. Los alumnos participaron en un certamen literario sobre el Fundador de las Escuelas Cristianas.
En el Teatro Pereda se celebró un "Homenaje de Santander y su provincia a los Hermanos" el 16 de mayo de 1950. Y como remate del Tricentenario, resultó particularmente brillante el magno Festival de Educación Física, preparado con exquisito esmero por los profesores D. Juan José Pérez de la Torre y D. Juan José Arriola Cantonet.

En mayo de 1950 hubo un gratísimo homenaje a los Hermanos en los 50 años de su llegada a Santander (Escuela del Círculo Católico o de San José). La Memoria Escolar de 1950-51 recogía las palabras que D. Manuel Castellanos Rodríguez, Presidente de la Junta Municipal de Enseñanza Primaria,  pronunció en esa efemérides:

"Estas fiestas del Tricentenario coinciden, esforzados y beneméritos Hermanos, con vuestra llegada a Santander hace cincuenta años, como también con la elevación a los altares de aquel santo varón cuya obra maravillosa fructifica universalmente y de cuyos beneficios toda nuestra ciudad se ha enriquecido. Porque los Hermanos de las Escuelas Cristianas suplieron en aquellos tiempos las deficiencias de la enseñanza oficial y hoy están en  la vanguardia de nuestros más activos y eficaces colaboradores, acrecentando la riqueza del país, la Luz de la Verdad Eterna, que les ha hecho hombres buenos y dignos ciudadanos..."

Terminaba su intervención en estos términos:

"En recuerdo de esta labor que se inserta en la vida de la ciudad como una de las más meritorias y dignas del aplauso colectivo, como un homenaje a vuestra obra de tan incalculables beneficios, el Ayuntamiento de Santander, por mí representado... os felicita y se une a la gratitud de todo un pueblo que sabe apreciar vuestro esfuerzo abnegado con sus mejores deseos que esta obra lasaliana se engrandezca aún más, porque con ella se habrá engrandecido la cultura de la patria grande y de esta patria chica que os considera... paladines de una causa tan rica de espíritu como verdaderos hermanos nuestros". 

El 18 de marzo del 1951 se inauguró una cuidada Exposición Lasaliana, en presencia de las autoridades locales, muy visitada y estimada por el público.  
                                 
El 25 de agosto de 1952 el H. Celestino Pedro dejaba Santander, para ocupar la dirección del Colegio La Salle de Burgos. Se llegaba consigo el reconocimiento de toda la Comunidad Escolar. El primer día de septiembre el nuevo Director, H. León, se instalaba definitivamente en la Comunidad y Colegio que iba a dirigir con  el entusiasmo y buen hacer que le caracterizaba. Había dejado una huella profunda en la dirección del Colegio de Nuestra Señora de Lourdes de Valladolid durante los seis años de su mandato.

                  1.    Arquitecto D. Pedro Ispízua (Blog Antiguos Alumnos,(15.2.2019)
2.    San Benildo Romançon (Blog, 13.8.2018). - San Salomón Leclerc (9.10.2016)
3.    Festivales de Educación Física (Blog, 21.6.2015 y 10.7.2015) 
4.    Fiestas Jubilares Lasalianas 1651-1950-51 (Blog, 5.6.2019)