martes, 29 de julio de 2014

Visita al Monasterio de Santa María de Bujedo

29 JULIO 2014



El día diez de julio de 2014, varios miembros de la Junta Directiva de la Asociación de Antiguos Alumnos del colegio La Salle de Santander, encabezados por su Presidente D. José Madrazo Revilla, visitaron el Monasterio de Santa María de Bujedo. Les acompañaban sus esposas y el Hermano Francisco Ruiz Larrad, asesor religioso de la Junta.







El Monasterio, situado en el municipio de Bujedo (Burgos), en la frontera con La Rioja, a nueve kilómetros de Miranda de Ebro, fue fundado por los monjes Premostratenses entre los siglos XII y XIII. Estos monjes abandonaron España a raíz de  la Desamortización de Mendizábal en 1836. Los  hermanos de La Salle llegaron al Monasterio en 1891, que en julio de ese año se convirtió en Casa de formación. A lo largo de casi un siglo, unos 5.000 Hermanos pasaron por ella, donde se formaron en la cultura, en la fe y en la convivencia. En junio de 1949 se inauguró la Escuela de Magisterio, que a partir de este momento concedería títulos oficiales para ejercer como tales. Al clausurarse el año escolar de 1981, Bujedo dejó de ser Casa de formación. Actualmente se utilizan sus dependencias como Residencia, Centro de Espiritualidad y lugar de encuentro de grupos de jóvenes. Desde hace bastantes años, Bujedo acoge a Hermanos mayores que, después de haber entregado su vida a la causa de la educación cristiana, se retiran a descansar y pasar sus últimos años en esta casa.



A la llegada al Monasterio, los miembros de la Junta Directiva saludaron a los Hermanos residentes, a los que obsequiaron con un surtido de dulces de Cantabria.

Seguidamente, se dirigieron a la iglesia, presidida por una talla de Nuestra Señora del Buen Consejo, donde reposan los restos mortales de los religiosos lasalianos que entregaron su vida por la fe en Turón en el año 1934 y que fueron canonizados por el Papa Juan Pablo II en 1999. 





Tras una oración ante el altar de San Cirilo Beltrán, San Marciano José, San Julián Alfredo, San Victoriano Pío, San Benjamín Julián, San Augusto Andrés, San Benito de Jesús y San Aniceto Adolfo, recorrieron los jardines y el cementerio, y posaron ante la gruta de la Virgen de Lourdes.





Finalmente, el Hermano Cantalapiedra les mostró, con todo detalle, la Biblioteca-Museo-Archivo, donde hay una colección abundantísima de libros, debidamente clasificados, que ocupan los anaqueles de diez salas, distribuidas y clasificadas según materias. No quedan demasiados testimonios de la Biblioteca primitiva premostratense, que fue importante por los datos que se poseen de sendos Protocolos del Archivo de Vitoria de 1752 y 1756. 




Una sección importante está dedicada a la editorial Bruño, que a lo largo de un siglo sirvió de manera extraordinaria a la docencia, tanto en España como en Hispanoamérica. En los 
primeros años del siglo XXI, la Editorial pasó a ser propiedad de una multinacional.





La historia de la Biblioteca, su organización como Biblioteca-Archivo-Museo, el material no-libro y las distintas colecciones están al servicio de quienes se interesan por lo lasaliano y, en general,  por el mundo de lo escolar y educativo.

Terminada la visita al Monasterio, tuvo lugar una comida de confraternización en un restaurante de Miranda de Ebro.